Velázquez: Pintor de pintores

A Elizabeth, querida hermana.

En el taller de Francisco Pacheco se formó Diego Rodríguez de Silva y Velázquez, que el mundo conocería como Diego Velázquez. Usaba sus apellidos a la portuguesa, ostentando el materno antes que el paterno.  Allí lo conoció Olivares. El 28 de mayo de 1617 aprobó exámenes en el gremio de pintores e inició su carrera en su natal Sevilla, a la edad de 18 años. Seis años después, en 1623, el conde duque de Olivares hizo llamar al joven Velázquez a la Corte en Madrid. Su retrato de Felipe IV lo consagró como retratista oficial del rey y su familia. «Velázquez conseguía hurtar las formas y la personalidad de los retratados y en particular la del rey» Los siguientes treinta y siete años permanecerá al servicio de Felipe IV como pintor de la Corte y, al mismo tiempo, ejercerá varios oficios en la Casa Real, entre otros, ujier de cama, ayuda de guardarropa, ayuda de cámara, superintendente de obras reales, y culminará de aposentador mayor de palacio. Hoy podrá parecernos extraño que hubiera desempeñado esos oficios y realizado una carrera administrativa, al tiempo que creaba una magnífica obra pictórica


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